¿Qué hacemos con el campo mexicano? / por Manuel Rafael Villa Issa
Material type:
TextSeries: Biblioteca Básica de Agricultura (Colegio de Postgraduados)Publisher: México: Colegio de postgraduados: Colegio de Puebla: Mundi-Prensa, 2011Edition: Segunda ediciónDescription: 434 páginas: Ilustraciones, cuadros, gráficasContent type: - texto
- sin medio
- volumen
- 9786077533696 (Colegio de Postgraduados)
- 22 338.10972 V71 2011
| Cover image | Item type | Current library | Home library | Collection | Shelving location | Call number | Materials specified | Vol info | URL | Copy number | Status | Notes | Date due | Barcode | Item holds | Item hold queue priority | Course reserves | |
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| Libro | Biblioteca Central Planta alta - Colección General | General | 338.10972 V71 2011 (Browse shelf(Opens below)) | Available (Préstamo 15 días) | 33724002584755 |
Contiene índice de figuras, índice de cuadros, índice de acrónimos
Incluye índice y bibliografía
El campo fue una de las causas más importantes del inicio de la Revolución de 1910, primer movimiento social del siglo XX. Al terminar la lucha armada, se inicia el proceso de reconstrucción del país y, como parte de estas acciones, el estado mexicano hace un pacto social con los productores del campo; se crean instituciones y se desarrolla una política para aumentar fuertemente la producción, elevar el bienestar de la población rural y abastecer de alimentos a la población. Como consecuencia de esta política, el campo se transforma en el sector más poderoso de la economía mexicana, de tal forma que entre 1940 y1972, el campo fue capaz de producir alimentos para toda la población a precios bajos, generar las divisas necesarias para la industrialización del país y transferir los recursos para el proceso de urbanización de México. A paso del tiempo, algunas de las instituciones de apoyo al campo ya no cumplían con las funciones para las que fueron creadas y fue necesario extinguirlas; asimismo, la política del campo cambió de acuerdo a los tiempos. Sin embargo, el proceso de sustitución tanto de las políticas como de las instituciones fue lento y desordenado. Así finalmente, en 1995 se da el parteaguas en el campo: el Estado mexicano decidió dar por terminado el pacto social que tenía con los productores y deja en manos del mercado la suerte de la población rural y la producción y abasto de alimentos al país. Esta situación se puede observar claramente cuando el índice de "Apoyo Total Estimado" (TSE por sus siglas en ingles), elaborado por la OCDE, cae de 34.1 % en 1994 a 0.0 en 1995; en otras palabras, el Estado Mexicano se retiró prácticamente por completo del campo. Mientras tanto, este índice mostraba valores de35.7% y 45.9% para Estados Unidos y Canadá. En estas condiciones entraron los productores mexicanos al TLCAN. Las consecuencias de esto, a los 15 años de distancia, son que México importa casi un tercio de los alimentos básicos que consume; la migración del campo a las ciudades y a Estados Unidos se aceleró, la pobreza más lacerante está en el campo, y los consumidores urbanos pagan precios muy altos por los alimentos, reduciendo con este su ingreso real. Es un urgente dar un golpe de timón a este rumbo; generar una política de Estado de largo plazo que aprovecho los recursos que tiene el campo y ofrecer alimentos a precios adecuados a la población urbana. Ningún país importante en el mundo, excepto México deja en manos del mercado el asunto de los alimentos para su población. ¿Estaremos nosotros en lo correcto y los demás países del mundo equivocados? La necia realidad dice que los equivocados somos nosotros.
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