En el umbral de una agricultura nueva /
por José de Jesús Brambila Paz, María Magdalena Rojas Rojas y Verónica Pérez Cerecedo.
- Segunda edición
- 363 páginas : figuras, cuadros.
La civilización que acumula conocimiento se va transformando sí misma. Empieza por observar cambios en su conjunto de ideas, creencias religiosas, ciencias, técnicas, artes, valores sociales y en sus costumbres con las cuales se sienten identificados se transita de lo que siempre se consideró normal a lo innovador, a lo novedosos, a lo nuevo. Este transitar, de lo cotidiano a lo nuevo, es el transitar de una forma de civilización a otra; y siempre tendrá opositores porque conlleva en su esencia el cambio de los valores sociales. Nuestra civilización ha acumulado suficientes conocimientos para empezar a transitar hacia algo diferente. Los conocimientos acerca de la genómica, la proteómica, la antimateria, el caos, la clonación, internet la robótica, etcétera, nos coloca en el umbral de una civilización nueva. La agricultura es uno de los ejes que está transformando nuestra civilización. Hoy podemos crear alimentos y bebidas que interactuan con nuestros genes para mejorar el funcionamiento de las células y de nuestro cuerpo, reduciendo la posibilidad de enfermedades como cáncer, diabetes, alzheimer, etcétera. Hoy sabemos que los seres humanos estamos hechos de compuestos químicos complejos que siguen leyes físicas universales por lo que podemos modificar nuestro desempeño físico y químico. La gran tendencia en los alimentos y bebidas consiste en generarlos a costos de producción masiva (economía de escala) pero con servicios que atiendan las necesidades particulares de cada consumidor dadas sus circunstancias y características, a esto se le conoce "personalización masiva". Incluso, estamos transitando de una economía basada en el petroleo a una bioeconomía donde la agricultura no sólo producirá alimentos y bebidas, sino también combustible, energía, productos químicos, medicamentos, cosméticos, los materiales y las fibras que vamos a requerir de manera sustentable. En el umbral de una agricultura nueva, las decisiones de producción se toman en función de las características y circunstancias del consumidor, no del productor, y la vieja cadena productiva se está transformando en las redes de valor cuyo eje central es el consumidor. Estas redes buscan las vetas de valor que se van encontrando al transitar hacia una civilización nueva. El lector irá recibiendo a lo largo de la lectura, un cúmulo de información que debe volverse conocimiento que le permita alcanzar a distinguir horizontes que sólo él puede ver y que le llevarán a encontrar oportunidades nuevas.