03916nam a2200241 a 4500003000500000005001700005007001500022008004100037035001100078040000900089100003100098245018000129264004100309300004100350336002700391337002900418338003700447502003500484520300900519650004503528700004803573856005303621CHAP20240813140423.0cr ||||||a|c|a101019s2010 mx r 00010 spa d a111112 cCHAP1 aGarcía Román, Alfonso.10aExperiencias en torno al programa de abasto rural de DICONSA, en almacenes del Estado de Nuevo Leónc/por Alfonso García Román; director de tesis Pedro Ponce Hernández aChapingo, Méx. :bEl autor,c2010. a1 recurso en línea (55 páginas). 2rdacontentatextobtxt 2rdamediaacomputadorabc 2rdacarrierarecurso en lineabcr bIAcAgroindustriasd2010.gLIC aEl presente trabajo tiene la finalidad de mostrar las experiencias personales, que se fueron presentando en el desempeño de labores, en los Almacenes Rurales de la Empresa Diconsa; en su sucursal de Monterrey, ubicada en Monterrey, Nuevo León. El primer Almacén, Cadereyta Jiménez, N. L. de 1994 a 1998, se desempeñaron funciones como Gerente de Almacén y en los primeros meses se trabajó para mejorar los resultados de los siguientes indicadores: El inventario; se aplicó el principio del 80-20 para asegurar el nivel de inventario suficiente para cubrir los surtimientos de las tiendas durante un mes, periodo definido por política, entre pedidos. Mercancías de lento y nulo desplazamiento; se depuró, tanto en tiendas como en almacén, para disponer de mercancías con buena rotación y así mejorar el flujo. La cobertura de servicio; se abrieron nuevos puntos de servicio en poblaciones donde no la había y en poblaciones transferidas del programa Infonavit. Las compras de mercancías en abarroteras; derivado de los puntos anteriores, se pudo elevar las cantidades de los pedidos de tienda y surtidos por el almacén, porque las tiendas cuando no recibían el completo lo buscaban en abarroteras, pero no había control de precios. Se elevó la venta por servicio a más del 200% de septiembre 1994 a junio 1995, trabajando en conjunto los puntos anteriores. La facturación; con las acciones conjuntas de los comités rurales de abastos, las actividades de los integrantes de mesas directivas de consejo, mejoramos la recuperación de venta, trabajando con un 10% intermes y al final 0% de deuda, tienda a Almacén. • Participación comunitaria; se actualizaron los comités, encargados y mesas directivas de consejo y se encausó a la mejora y permanencia de resultados y la constitución de una empresa comercializadora. En el segundo Almacén, Los Llanos, en Arteaga, Coahuila de 1993 a 1994, como supervisor y de 1998 al 2000, como Gerente de Almacén, ahí se destacan experiencias en lo siguiente: viii Como supervisor, mejoré las políticas de operación de mi ruta de trabajo; rotación de capitales mayores al 1.5, facturación de venta en tiendas menores al 10%, aumento en la participación comunitaria, expresada los anteriores resultados y la integración de socios a una comercializadora social del consejo. Como gerente de almacén; mantener y mejorar los niveles de ventas, facturación y participación comunitaria y coordinar y supervisar la administración de la empresa social. De todo lo anterior se concluye que la incorporación autentica y permanente de la participación comunitaria, hace posible los buenos resultados del programa de abasto rural, si haces que se cumpla el binomio corresponsabilidad comunidad-Diconsa, harás que el programa no pierda vigencia y obviamente mucho tiene que ver la dirección del Gerente del Almacén, ya que es quién da las directrices en la planeación y ejecución.04aAlimentosxAbastecimientozNuevo León.0 aPonce Hernández, PedroeDirector de tesis uhttp://10.13.5.2/tesis/111112.pdfzDESCARGAR PDF